La Milagrosa Imagen de la Virgen de la Teja

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Es difícil precisar si a finales de 1897 o principio de 1898, una niña del pueblo de Villarrobledo: Remedios Barnuevo, sanó milagrosamente después que fue llevada la urna de la Virgen a la habitación de la enferma y se rezó por ella.

       Tan sonado fue el hecho que su madre encargó una novena a D. Eustoquio Merchante, sacerdote de Toledo. Ésta se comenzaba el día de San Francisco y acababa el día del Pilar. Se realizó en nuestra iglesia conventual hasta que Dña. Remedios falleció en 1975. Como toda la documentación se perdió en guerra, a excepción de la novena (se conserva un ejemplar de la primera impresión);  para conocer los orígenes de la Virgen debemos “bucear” en el texto de esta Novena antigua.

Es difícil precisar si a finales de 1897 o principio de 1898, una niña del pueblo de Villarrobledo: Remedios Barnuevo, sanó milagrosamente después que fue llevada la urna de la Virgen a la habitación de la enferma y se rezó por ella.

       Tan sonado fue el hecho que su madre encargó una novena a D. Eustoquio Merchante, sacerdote de Toledo. Ésta se comenzaba el día de San Francisco y acababa el día del Pilar. Se realizó en nuestra iglesia conventual hasta que Dña. Remedios falleció en 1975. Como toda la documentación se perdió en guerra, a excepción de la novena (se conserva un ejemplar de la primera impresión);  para conocer los orígenes de la Virgen debemos “bucear” en el texto de esta Novena antigua.

Pero es imposible saber la fecha exacta en que Sor Rosalía descubrió la silueta de la Virgen en el tejo plano y sin brillo que cubría el cántaro de agua de su celda. ¿Cuántos años antes de la curación de Remedios y por tanto de la elaboración de la novena? No se sabe.

NOVENA A LA VIRGEN DE LA TEJA

NOVENA ABREVIADA A LA VIRGEN DE LA TEJA

Virgen Santísima de la Teja, a ti acudimos en nuestras necesidades, implorando tu valiosa intercesión, para obtener de Dios, nuestro Padre, la gracia que te pedimos y la fe necesaria para aceptar su voluntad.

(Petición en silencio. Rezamos tres Avemarías).

Oración

Madre de bondad, en ti ponemos nuestra confianza y fijamos nuestra mirada en el barro de esa teja que has elegido como trono de tus bondades. Escúchanos, Madre. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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